Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Bildu destruirá el gobierno de Sánchez: Las elecciones vascas podrían cambiarlo todo

Bildu y Sánchez
Bildu y Sánchez
Picture of Jesús Ángel Rojo

Jesús Ángel Rojo

Jesús Ángel Rojo Pinilla , miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, conferenciante, politólogo y experto en Comunicación e Imagen, cuenta con una amplia trayectoria en el mundo empresarial y periodístico. Autor del best seller Cuando éramos invencibles, además de los libros los Invencibles de América, Grandes Traidores a España y Cuando éramos invencibles 2.

Bildu y Sánchez la historia de un equilibrio imposible marcado por las elecciones vascas. Pedro Sánchez puede ser arrastrado hacia el abismo por dos ráfagas de viento. Una de ellas son las elecciones vascas, y la otra, más poderosa, son las elecciones catalanas. La habilidad política que ha demostrado Sánchez para mantenerse en Moncloa es tan endeble que puede colapsar en cualquier momento. Sobre todo cuando aliados tan relevantes como el PNV y EH Bildu, o Junts y ERC, se convierten en enemigos acérrimos durante el proceso electoral.

El futuro de Sánchez en manos de Bildu

En primer lugar, el siempre sospechoso  CIS de Tezanos, ahora es superado por la mayoría de las encuestas que colocan a EH Bildu como el favorito para ganar las elecciones vascas. Por ejemplo, las encuestas dicen que EH Bildu obtendría 29 escaños, uno más que el PNV, que se posicionaría en segundo lugar.

La normativa electoral en el País Vasco es sumamente singular. A diferencia de las demás autonomías y del ámbito nacional, una paralización electoral se torna inviable. El aspirante a lehendakari con mayor respaldo será quien lidere el País Vasco, aunque no logre obtener la mayoría absoluta. Los partidos únicamente disponen de dos alternativas de sufragio: el sí o la abstención.

Encabeza las encuestas Pello Otxandiano, el aspirante de EH Bildu que no tiene valentía para llamar agrupación terrorista a ETA -incluso llegó a señalar que ETA era «una trayectoria»-. Si los pronósticos se cumplen, Bildu solo requiere que el Partido Socialista de Euskadi (PSE) se abstenga y no emita su voto al aspirante del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Imanol Pradales. La suma de diputados de PNV y PSE, que estaría alrededor de los 38, sería suficiente para que los de Andoni Ortuzar prolongaran otros cuatro años su dominio en el País Vasco. ¿Pero Bildu lo permitirá?

Artículo relacionado:  Torres modificó los contratos de las mascarillas para pagar a Koldo con fondos de la UE

Bildu y Sánchez una relación bajo la mirada de ETA

Para mantenerse en la Moncloa, Sánchez depende tanto de Bildu como de PNV. El aspirante a lehendakari socialista, Eneko Andueza, ha desafiado recientemente: si su partido otorga el Gobierno vasco a Bildu, Andueza renunciará. Un juramento con una base frágil considerando las numerosas fluctuaciones de opinión características de Sánchez.

Comprobaremos si la predicción de Andueza se cumple o no, pero lo más importante será la respuesta de Bildu a Sánchez. Hasta ahora, el partido abertzale ha demostrado cautela en cuanto a la dirección que tomaría una falta de apoyo socialista en Euskadi. No ha sido tan directo como Junts en Cataluña, quienes han dejado claro a Sánchez que «infidelidad será respondida con infidelidad».

Otxandiano ha decidido no adentrarse en esas aguas y dejar de lado en su campaña lo que sucederá si los socialistas no respaldan a su marca de ganar las elecciones. Como señalan fontaneros de los principales partidos de este país, «se enorgullecen de estar en el frente antifascista. PNV es más estratégico y juega apoyando al PP o al PSOE según sus intereses. Mientras tanto, Bildu y Sánchez presumen de detener a la extrema derecha. Su papel no sigue lógicas intercambiables con lo que pueda ocurrir en Euskadi«.

El monstruo de Frankenstein acabará con Sánchez

Sin duda, no se le escapa a nadie que Bildu también está sujeta a un conjunto de seguidores que en el caso de que la formación resulte victoriosa en las elecciones, exigirán a sus líderes que hagan todo lo que esté en sus manos para tomar el control del Gobierno vasco. Individuos que incluso están dispuestos a destruir la débil coalición Frankenstein 2.0. Después de todo, con un Gobierno del PP también es posible el desafío separatista, tal y como ocurrió en Cataluña en 2017.

Artículo relacionado:  Sánchez sigue sin plan para Barajas y Ayuso le pide una reunión a cuatro días de que se abran las fronteras

Actualmente, no parece que los líderes de Bildu, liderados por Arnaldo Otegui, vayan a optar por esta opción, que ha obtenido importantes beneficios y mejoras para la situación de los prisioneros etarras gracias al Gobierno socialista. Sin embargo, el rostro del presidente Sánchez, que casi siempre se muestra imperturbable, evidencia una ligera gota de sudor.

Sánchez al filo de la navaja

Si Bildu oprime el botón para destruir la coalición sanchista o no, queda evidente que si gana las elecciones, el inquilino de la Moncloa va a enfrentar dificultades. Los abertzales han respaldado a Sánchez en el Congreso de los Diputados con un propósito. A pesar de que las condiciones para investir al socialista no se han divulgado, desde el 23-J Bildu ha logrado la alcaldía de Pamplona o que la Fiscalía (de Álvaro García Ortiz) maniobre a favor de Otegui.

En caso de que Bildu resulte vencedor y no logre gobernar gracias al acuerdo entre PSE y PNV, su intervención parlamentaria experimentará un cambio, ya que se expresará como el principal partido de Euskadi. Los independentistas podrían aprovechar este nuevo papel para aumentar considerablemente el respaldo a Sánchez, lo que podría implicar un aumento en la agenda de beneficios para reclusos de ETA y autonomía que parecen haber pactado.

Artículo relacionado:  Elecciones en ciernes

Bildu y Sánchez una historia con un final fatal

El PNV es de interés para el PSOE en su intento de evitar caer en dos posibles escenarios: la ruptura de la coalición sanchista o el endurecimiento de las demandas de Bildu. Esta realidad explica por qué desde la terminal del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Tezanos, se publicó la primera encuesta que proclamaba a Bildu como vencedor, como una forma de estimular y movilizar al electorado del PNV. También explica la furiosa reacción de Andueza ante la negativa de Bildu de llamar al grupo terrorista ETA, oh, sorpresa. La estrategia de Sánchez durante la campaña electoral ha consistido en estimular al PNV y tratar de debilitar a Bildu después de haber pasado meses e incluso años blanqueando a la formación que defiende los intereses de ETA. Basta con recordar las palabras de Óscar Puente en el parlamento, en las que calificó a Bildu como un socio «progresista perfectamente democrático».

Este domingo, Pedro Sánchez se encuentra en una situación complicada. Por una vez, el deseo del presidente del Gobierno es que no se haga realidad lo que pronostica su amigo José Félix Tezanos. Si Bildu obtiene la victoria en las elecciones, Sánchez deberá reevaluar, una vez más, su destino y, por lo tanto, el de España. Además, en menos de un mes se tomará acción en Cataluña.

Loading

Loading

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

el distrito tv

lo más leído

Lo más visto

Scroll al inicio