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La contradicción de la oposición

Por Mariano Fuentes

La oposición en Madrid vive en la permanente contradicción. No solo en sus discursos contrarios al progreso de la ciudad, al crecimiento económico o a la modernización urbana para adaptarnos a los nuevos modos de vida, sino también en las cuestiones más concretas de las que trata de hacer bandera política.

Van más de tres años de no enterarse de nada. Siguen con la cantinela relativa a las cocinas agrupadas, pero parecen ignorar que precisamente este equipo de Gobierno, con la revisión de las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana, ha planteado ya las soluciones que demandan, pero a las que han votado sistemáticamente en contra.

Las Normas Urbanísticas llevan 26 años sin actualizarse. Es materialmente imposible que se ajusten a la evolución social y económica que se ha vivido en estas casi tres décadas, y por supuesto es imposible que den cabida a las nuevas actividades económicas que hace 26 ni siquiera se podían imaginar.

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Es el caso del reparto de comida a domicilio, en auge tras la pandemia, que plantea una nueva dinámica social a la que hay que dar respuesta desde la Administración para garantizar la convivencia entre los vecinos y la propia actividad económica.

Lo que hemos planteado con este cambio normativo, entre muchísimas otras cosas que trabajarán por el beneficio de la ciudad, es encontrar soluciones sensatas a las cocinas agrupadas o industriales y también al uso de almacenaje para reparto a domicilio y logístico.

Proponemos primar su implantación en zonas industriales y limitar su implantación en zonas residenciales, donde quedarían limitadas a máximo 350 m2, con carga y descarga en el interior del local y otros condicionantes para limitar su impacto en la movilidad y en el entorno.

Mientras, la oposición exige poner coto a las cocinas agrupadas en zonas residenciales, pero vota en contra de la norma que establece precisamente ese coto a las cocinas agrupadas en zonas residenciales.

Es la esquizofrenia permanente: hay una suspensión de licencias para cocinas agrupadas en vigor, que aprobamos en julio de 2021, que decaerá cuando se aprueben (o rechacen) definitivamente las nuevas normas urbanísticas.

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Con su voto en contra, lo único que logrará la oposición es que se puedan seguir abriendo nuevas cocinas agrupadas en zonas residenciales, que es precisamente de lo que se quejan. Y por más que insistan en que florecen como setas, la realidad es que esta actividad está en 13 locales en toda la ciudad, el 0,007% de los locales de Madrid.

Resulta incomprensible que no sean capaces de procesar información tan sencilla. Es posible que, en realidad, les dé completamente igual el bienestar vecinal porque su prioridad sea el derribo de nuestra acción de Gobierno, pero presuponemos que también la oposición se preocupa por el bienestar de los madrileños.

Solo quedan dos opciones para explicar esta actitud: ignorancia o incompetencia. Y cualquiera de las dos respuestas es nefasta para los ciudadanos.

Mariano Fuentes Sedano es Delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid y Concejal de Ciudadanos.

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