Boicot a las empresas catalanas

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Desde hace mas de siglo y medio, gracias a una acción política absolutamente escandalosa a su favor, Cataluña se industrializó y se volvió rica mientras el resto de España se volvió pobre.

Por Roberto Centeno

A mediados del SXIX, los aranceles proteccionistas establecidos por los Gobiernos liberales para crear y ayudar a despegar una industria catalana, hasta entonces inexistente, empobrecieron al resto de España.

Los aranceles convirtieron a España en un mercado cautivo del textil catalán, que era notoriamente mas ineficiente, caro y de mucha peor calidad que el inglés. El resto de España se convirtió en un páramo industrial, mientras Cataluña va acumulando cada vez mas y mas ayudas por parte del Estado. Cataluña antes que nadie.

La primera línea férrea de España, Barcelona–Mataró, se creó en 1848 con ayudas públicas. La primera empresa de producción y distribución de electricidad se crea en Barcelona también con ayudas públicas del Estado en 1881. La primera ciudad con alumbrado eléctrico fue Gerona.

En el SXX las ventajas competitivas para Cataluña, en detrimento del resto de España, se incrementan exponencialmente. Una Ley de Bases de 1906 supuso el triunfo definitivo del proteccionismo, que llegó a su máxima expresión en 1922 con la puesta en vigor del “Arancel Cambó”, que elevó la protección arancelaria hasta la increíble cifra del 100% ad valorem.

Esta vez se extendía no solo al textil, sino a la química , maquinaria, fibras, entre otras, con el cinismo y desvergüenza que le caracterizaba Cambó diría: “Los catalanes siempre hemos sido muy hábiles manejando aranceles”. Este arancel convertiría España en un páramo industrial a favor de Cataluña, gracias a Alfonso XIII.

Serían los inmigrantes quienes construyeron con sus manos las carreteras, el Metro, edificios, las fábricas y los coches, así como también engrosaron las filas del ejército industrial de reserva. En definitiva, asegurando los cimientos de una parte determinante de la riqueza de esta región. Su aportación jamás ha sido reconocida, solo despreciada.

El capitalismo español, vasco y catalán, coordinaron multitud de esfuerzos y tácticas cerca y dentro del Poder Legislativo, exactamente igual que hoy realizan los traidores del Cercle y la CEOE. Pero no solo Alfonso XIII. En 1943 Franco establece por decreto que solo en Barcelona podrán realizarse ferias Internacionales.

Catalanas serían las primeras autovías que se construirían en España. La fabrica Fiat (Seat) es obligada por el Gobierno de Franco a instalarse en Barcelona, así como una refinería de petróleo en Tarragona, cuando el sitio más lógico hubiera sido Valencia.

Después, en la infausta Transición, todas la capitales catalanas se conectarían por AVE, y la energía nacionalizada se entregaría a capitales catalanes y vascos por la décima parte de su valor. Lo explicado es solo historia para entender el saqueo continuo del resto España por parte de la élite empresarial catalana, pero a día de hoy la situación ha empeorado exponencialmente.

Y ya no les basta el expolio, quieren el expolio y la independencia, algo que Cataluña no ha sido jamás en toda su historia. Primero fue un conjunto de condados dependientes del Reino Franco, luego por matrimonio pasaron a formar parte del Reino de Aragón y luego de España, desde hace mas de 500 años.

El presente se inicia con la inicua cesión de la Enseñanza por parte de Aznar, que pasa de inmediato al adoctrinamiento y la mentira histórica. Luego el indigente mental y representante exterior hoy, de la mano de su compinche el corrupto Borrel, de los sanguinarios regímenes narcoterroristas sudamericanos, que anunció: “aprobaré cualquier Estatuto que venga de Cataluña”.

Después el cobarde Rajoy, que no solo permitió sino que financió con mi exalumno Montoro el golpe de Estado catalán, cometiendo un delito de alta traición que espero pague algún día. Y finalmente el tirano Sánchez, dispuesto a vender a su madre y a España con tal de seguir en el poder.

Su penúltima infamia y maldad que supera todo lo imaginable ha sido indultar a la organización criminal que perpetró el golpe de Estado, mientras mantiene imputados a 64 policías nacionales y guardias civiles por haberse enfrentado a los sediciosos mas violentos. Nunca en Europa se había visto mayor villanía.

Y en cuanto a la oposición el cobarde, traidor y esbirro del Foro de Davos, Casado, ha dicho no solo que el PP no va a recurrir los indultos, es que en el colmo de la felonía, en vez de convocar elecciones en Andalucía, donde Sánchez sería aplastado como en Madrid, ofrece a este déspota que está pactando la destrucción de España negociar acuerdos parlamentarios.

¿Cabe mayor grado de vileza y traición por parte de este miserable? Pues bien, ante esta situación de traición sin límites tanto del Gobierno como de la oposición, millones de españoles desesperados, impotentes, se preguntan cada día que pueden hacer ante tanta ignominia y ante tanta infamia.

Parecen que no pueden hacer nada, pero pueden hacer mucho, tanto como para hacer caer a estos dos canallas: boicotear en forma radical y absoluta los productos fabricados por las empresas catalanas traidoras, que son quienes alientan la sedición y la felonía.

Me explico: desde hace ya varios años, los Gobiernos de la Generalitat vienen realizando un boicot institucional a los productos de las empresas españolas no catalanas. El eslogan es “sea patriota y compre solo productos de proximidad”. Como consecuencia de ello, el superávit comercial de Cataluña con el resto de España es de 19.700 millones de euros anuales, una cantidad brutal.

En un debate que mantuve hace años con Artur Más en una gran cadena de televisión, me dijo: “es que las empresas catalanas fabrican muy buenos productos”. Mi respuesta fue inmediata: “ ¿Si fabrican tan buenos productos como narices, Cataluña tiene con el exterior un déficit de 17.000 millones de euros anuales, igual que el déficit del resto de España?”. No fue capaz de responderme.

Fíjense en el siguiente dato: las empresas catalanas venden a Cantabria, una pequeña CCAA, más que a los EEUU, que es el primer mercado mundial. Si sus productos son tan buenos, ¿cómo es esto posible? Por ello déjense ustedes de quejarse de la vileza y canallería de nuestros políticos y empiecen a actuar.

Con solo tomarse la sencilla molestia de mirar el lugar de fabricación del producto que quieren comprar, y no comprarlo si esta fabricado en Cataluña, esta banda de traidores perderían 19.700 millones de euros anuales, algo que no pueden asumir y sería su ruina.

Para ayudarles en ello, esta es la lista de las mayores empresas enemigas de España, cuyos productos deben ustedes dejar de comprar de inmediato. ¡Viva España y boicot a las empresas catalanas traidoras!

Empresas cómplices del golpismo y multinacionales con sede en Cataluña:

  • Mediapro (Roures, enemigo de España.
  • Plaza & Janés, Espasa-Calpe.
  • Grifols (primer gran empresario contra España).
  • Grupo Agrolimen (Gallina Blanca, Affinity, familia Carulla).
  • Cola Cao.
  • Casa Tarradellas (pizzas, fuet, etc.).
  • Dr. Oetker.
  • Nestlé (Nescafé, cereales, etc.).
  • Seat, Volkswagen, Audio, Skoda.
  • Nissan.
  • Supermercados Lidl.
  • Bayer.
  • Allianz Seguros.
  • Zúrich Seguros.
  • Gallina Blanca (Avecrem).
  • Congelados La Sirena.
  • Unilever (Frigo, Magnum).
  • H&M
  • Sony.
  • Pirelli.
  • Fontaneda, Artiach, Cuétara.
  • Codorníu, Freixenet.
  • Donuts, Bollycao.
  • Aguas Font Vella y Vichy Catalán.
  • Chupa Chups.
  • Pastas Gallo.
  • Vileda, Mistol.
  • Danone.

Roberto Centeno es catedrático de Economía.

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