Greta, la mejor aliada de Putin

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Por César Blanco González

Queridos lectores, cuanto más lo analiza uno; más mala leche le entra. Lo que está pasando entre Rusia y Ucrania es tan triste como síntoma de nuestra debilidad energética, consecuentemente económica, y resultado de un carrusel de errores por centrarnos más en la apariencia que en fondo.

Los políticos nos han ido vendiendo la moto de las energías verdes como mágicos trileros. “Es verde en Francia, pero en España no”, luego se lo compramos a Francia y… ¡Tachan! Al pasar los Pirineas cambia a color verde. No sé cómo decir que nos tratan como gilipollas sin usar la palabra gilipollas.

¿Os acordáis cuando éramos niños y salíamos de una habitación como un rayo? A los dos segundos escuchabas la voz de tu madre: “¡La luz! que no me la regalan y no soy el Banco de España”. Qué paradójico es todo, hace 30 años mejor no miren el precio del kw/h, únicamente recuerden que ni el precio de los suministros básicos (agua, luz y gas) ni el de los carburantes (gasoil o gasolina) colapsaban las economías familiares.

En tiempos post 11M, también conocidos como época de Zapatero (ese otro engaño trilero lo dejamos para otro artículo) empezaron a instalar molinos eólicos como setas, hemos invertido cantidades ingentes de dinero en las mal llamadas energías verdes, cerrado y dinamitado centrales nucleares, instalando placas solares, todos tenemos las luces en casa LED, los electrodomésticos “plus plus” y dependemos de la letra de la pegatina del coche.

¿Todo eso y el resultado es el contrario? Hemos perdido la independencia energética que teníamos con las centrales nucleares, nos metemos en medio de batallitas entre Marruecos y Argelia (países que tiene sus fronteras cerradas desde 1994 y se llevan como el perro y el gato), nos afecta especialmente esta inflación por nuestra debilidad energética (más la nefasta gestión de Falconeti) y ahora con la guerra en Ucrania, Putin sabe que somos dependientes de su energía. ¿No sería interesante que Greta visitara a Vladimir y le explicara sus ideas?

Ojo al cachondo de Biden. En resumen, ha hecho un “maricón el último” de manual, reduciendo las compras a Putin para aumentarlas a Maduro. Y la medalla de oro, Ana Botín: “He bajado la calefacción de mi casa a 17º para ayudar a Ucrania”. No es nada sentado reírte de tus clientes y tomarlos por idiotas.

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